El Estadio de la Cerámica, hogar del Submarino desde sus inicios, reúne curiosidades que lo convierten en un referente del fútbol
El Estadio de la Cerámica no es solo la casa del Villarreal CF, es un campo histórico, con identidad propia y detalles singulares que lo hacen único dentro del fútbol español.
Inaugurado en 1923, es uno de los tres estadios del fútbol profesional nacional que permanece en su ubicación original, junto a El Molinón (Sporting de Gijón) y Mestalla (Valencia CF).
Ha sido sede de tres encuentros de la Selección Española:
- España 9-0 San Marino (1999, clasificación Euro 2000)
- España 3-0 Chile (2008, amistoso)
- España 1-1 Suiza (2018, amistoso)
Desde su inauguración, ha tenido tres denominaciones: Campo del Villarreal (1923–1925), El Madrigal (1925–2017) y Estadio de la Cerámica, nombre actual que rinde homenaje a uno de los principales motores económicos de la ciudad.
Entre sus curiosidades más destacadas, sobresale por ser el único estadio de España donde las directivas presencian el partido por separado, así como por tener los banquillos integrados en la grada, al más puro estilo inglés. Además, en su vestuario local se encuentra una imagen del patrón de Vila-real, Sant Pasqual, mientras que el vestuario visitante cuenta con 13 duchas, un detalle simbólico.
La grada visitante, con 43 metros de altura, está situada en el segundo punto más alto de la ciudad, solo por detrás de la Basílica de San Pascual, que cuenta con 48 metros.
Un escenario de última generación
Pionero en el aspecto energético, el actual Estadio de la Cerámica cuenta paneles fotovoltaicos sobre la cubierta del Fondo Norte, con más de 1060 placas solares, en una superficie de 3.200 metros cuadrados. De esta manera, el Submarino Amarillo capta la energía solar y la reutiliza para el autoconsumo del propio estadio.
Además, referente a lo deportivo, el Villarreal CF fue uno de los primeros en utilizar un césped híbrido en su feudo combinando fibras artificiales con hierba natural, optimizando su resistencia y calidad.
Espíritu local, modernidad y tradición conviven en un estadio que es reflejo de la identidad del Villarreal CF y del crecimiento constante del club.







