

Los rojiblancos, tras recuperar la hegemonía en su liga, aspiran a brillar también en Europa
El SK Slavia Praha es uno de los clubes más antiguos del viejo continente. Fundado en 1892, la entidad rojiblanca cuenta con un notable palmarés en el que destacan 18 entorchados ligueros, siete títulos coperos y una Copa Mitropa (1938), precursora de la antigua Copa de Europa. Para el conjunto checo, el encuentro ante el Submarino no será un partido europeo más, sino toda una festividad, ya que este jueves, 2 de noviembre, se cumple el 125 aniversario de la entidad checa.
Los ‘cosidos’, tal y como se les conoce en su país por su zamarra -bordada en rojo sobre blanco-, guardan con el otro equipo de Praga, el Sparta Praha, una de las rivalidades más importantes del fútbol europeo. El encuentro entre ambos conjuntos, conocido popularmente como el ‘Derbi de Praga’, se ha celebrado casi en 300 ocasiones, por lo que se ha convertido en todo un clásico del fútbol nacional checo.
La década de 1930 y los primeros años de 1940 fueron, sin lugar a dudas, el periodo histórico más exitoso de este club centenario. No en vano, en aquella época levantaron más de la mitad de los títulos domésticos que lucen hoy en día en sus vitrinas. El pasado curso, tras casi 10 años en el dique seco, se proclamaron campeones de la Gambrinus League, máxima categoría del fútbol checo.
En 2015, el grupo chino CEFC desembarcó en el SK Slavia Praha como principal inversor, dotando al club praguense de músculo económico suficiente como para acudir al mercado de fichajes con garantías y seducir a algunas de las estrellas del fútbol europeo. El venezolano Danny, el turco Altintop y el ucraniano Rotan han sido los últimos nombres propios en aterrizar en un plantel compuesto por jóvenes promesas, como Jakub Hromada (21) y Tomas Soucek (22), y habituales de la Selección de la República Checa como Tomas Necid (28) y Milan Skoda (31).
Juego aéreo y velocidad, las armas del SK Slavia Praha
El SK Slavia Praha, dirigido por Jaroslav Silhavy, es un conjunto vertical que forma con un reconocible 4-2-3-1. La defensa está liderada por Frydrych y Jugas, dos centrales de gran envergadura que rondan el 1.90m. En la zaga, el protagonismo también corre a cuenta de Sobol. Este potente lateral izquierdo se proyecta en ataque y participa en la faceta de creación del cuadro checo.
En la sala de máquinas, Silhavy confía en un doble pivote formado por Hromada y Soucek para construir su juego y frenar las acometidas de sus rivales. Dos jugadores sacrificados en labores defensivas y que buscan tener contacto permanente con el esférico. En línea de tres cuartos, brilla con luz propia el talento del venezolano, nacionalizado portugués, Danny. Un futbolista desequilibrante y con mucha pegada, que anotó uno de los tantos en el partido de ida en el Estadio de la Cerámica.
En el frente de ataque, el nombre propio es el de Tomas Necid. El ariete internacional checo hace del juego aéreo su principal virtud. Además, es un excelente goleador. Con ocho tantos en su haber esta temporada, comparte el peso anotador del equipo con otros dos futbolistas de nivel, como son Milan Skoda (7) y Van Buren (4).
Eden Arena, un feudo al más puro estilo europeo
El SK Slavia Praha disputa sus encuentros como local en el Eden Arena. El estadio, con capacidad para 20.222 espectadores, es el feudo más grande de la República Checa. Luce un aspecto moderno, al más puro estilo europeo. Además, todas sus localidades están cubiertas, lo que permite resguardar a los asistentes de las inclemencias del tiempo. El templo rojiblanco, situado al sudeste de Praga, se inauguró en 2008 tras un periodo de dos años de construcción. Como peculiaridad, cabe destacar que el terreno de juego se sitúa exactamente en la misma superficie sobre la que lucía el verde del antiguo estadio de Eden.







