

El presidente del Villarreal CF analiza la situación del equipo tras el cierre del mercado invernal
El presidente del Villarreal CF, Fernando Roig, analizó en la presentación de Torrecid, uno de los patrocinadores principales que luce nombre en el Estadio de la Cerámica, la situación del equipo una vez finalizado el periodo invernal de fichajes. El máximo mandatario amarillo recalcó que las incorporaciones más ilusionantes para la afición deben ser los que ya estaban en el equipo: “Los fichajes los tenemos en casa. Pronto volverán Soldado, Cheryshev y Bakambu, que son como tres fichajes. Estos jugadores han disputado pocos minutos en la primera vuelta y estarán en perfectas condiciones. Vamos a tener cinco delanteros y creo que tenemos un equipo compensado”.
En cuanto a las salidas del conjunto amarillo, Fernando Roig aseguró que era lo mejor para todas las partes implicadas: “Hemos vendido a Pato porque interesaba a las tres partes y N’Diaye se ha ido al Hull City porque no tenía suficientes minutos”. Por otra parte, el Submarino podrá contar con la presencia de Adrián López, cedido por el FC Porto hasta final de temporada, quién ya defendió la camiseta amarilla el pasado año: “Hemos incorporado a Adrián, que ya lo conocíamos del año pasado y seguro que da un buen resultado”.
El presidente del Villarreal CF puntualizó que si el club no ha realizado más fichajes ha sido porque no surgieron grandes oportunidades: “Si hubiese habido alguna buena oportunidad podríamos haber fichado, pero el consejero delegado no lo estimó oportuno. Estamos haciendo un gran trabajo a la hora de traer jugadores. Es un trabajo de todo el club. Alguna vez nos equivocamos, pero intentamos acertar la mayoría de las veces”.
Por último, Fernando Roig se refirió a la posible implantación de la nueva tecnología en los estadios de fútbol: “El ojo de halcón hay que instalarlo sí o sí. En el Estadio de la Cerámica ya se hicieron las pruebas y están puestas las cámaras”. Sin embargo, el ‘presi’ cree inoportuno detener el juego en cada momento: “Lo que no me gusta es rearbitrar los partidos. Interrumpir el juego no me parece lógico. Lo de la línea de gol es objetivo. Los arbitrajes españoles son muy buenos y hay que comprender que es muy difícil”.







