

La comarca, llena de atractivos, se ubica en el centro interior de la provincia de Castelló
Mucho por descubrir. L’Alcalatén, a medio camino entre la llanura y la montaña, ocupa el centro interior de la provincia de Castellón. Llena de lugares con encanto, ocho de sus municipios ocultan numerosos tesoros aún por descubrir para sus visitantes.
Lucena del Cid
Ubicada entre el barranco de Pedreñera y el río Lucena, la localidad presenta la estampa de una localidad montañosa y llena de encanto. Convertida en la segunda población de la comarca por número de habitantes, reúne un sinfín de atractivos tanto monumentales –Iglesia de la Asunción, Ermita de San Antonio o la Ermita de Sant Miquel de les Torrocelles, entre otros- como paisajísticos como un completo recorrido de senderos y rutas en plena naturaleza.
Atzeneta del Maestrat
A los pies de los montes del Penyagolosa, se encuentra Atzeneta. Con una larga historia que se remonta a los íberos, cuenta tambén con un rico patrimonio en el que destacan nada menos que cuatro ermitas (Sant Joan; Loreto, Sant Gregori y Sant Roc), un castillo y la Torre de la Presó, que formaba parte de las murallas que rodeaban la villa y de las que aún se conservan numerosos restos.
Les Useres
Aunque posee un rico patrimonio paisajístico y monumental (como es el caso de la iglesia de la Transfiguració, del siglo XVII), la localidad ha convertido la tradición de los Pelegrins de Les Useres en su símbolo más característico. Con orígenes que se remontan a la Edad Media, trece hombres y una amplía corte renuevan cada año el voto de todo el pueblo al marchar en peregrinación penitencial hacia el santuario de Sant Joan de Penyagolosa.
Figueroles
A orillas del río Lucena se encuentra Figueroles. De entorno montañoso y convertido en un municipio azulejero, cuenta con importantes monumentos como la Iglesia de Sant Mateu, la Ermita del Calvari o la Casa dels Col·legials. En la zona de la Traguanta se encuentran dos ubicaciones como la Roca-Naram o la Penya-roja desde donde se divisa la plana de Castellón y el mar.
Costur
Con vestigios romanos y árabes, cuenta con monumentos como el Camí dels Bandejats o la Iglesia de San Pedro Martir. Al igual que en el resto de la comarca, destaca la festividad de Sant Antoni Abad, a mediados de enero.
Vistabella del Maestrat
Pese a contar con poco más de 400 habitantes, Vistabella destaca por un rico patrimonio, como el Santuari de Sant Joan de Penyagolosa, las ermitas de Loreto, Sant Antoni o Sant Bertomeu, ésta última del siglo XIV, y la Iglesia de la Asunción. También son destacables monumentos civiles como el puente romano sobre el río Monleón o los portales de Sant Roc y del Forn.
Benafigos
Junto a Xodos, son las poblaciones más pequeñas de la comarca, lo que no las priva de contar con un vasto patrimonio natural y arquitectónico. Con una historia vinculada estrechamente al castillo que le da origen, cuenta con la Iglesia de Sant Joan Baptista, las ermitas del Calvari y la Ortisella como principales atractivos.
Xodos
De origen árabe, el senderismo es uno de sus principales atractivos, ya que parajes como el del Tossal de Marinet o el nacimiento del río Lucena se encuentran en su término municipal. Integrada en el Parque natural del Penyagolosa, es también célebre su castillo (del que quedan restos del torreón –el Callís- y la muralla) por su importancia estratégica de antaño. Forman parte de su patrimonio la iglesia de Sant Pere y las ermitas de Sant Cristòfol y el Calvari.







