El filial amarillo dispuso de claras ocasiones ante el Nàstic e incluso estrelló dos veces el balón en la madera
Un punto que pudieron ser tres. El Villarreal B mereció mucho más ante el Gimnàstic de Tarragona en un partido en el que el filial amarillo dominó y dispuso de clarísimas ocasiones de gol. Dos de ellas acabaron en la madera.
El filial amarillo dominó por completo en la primera mitad, disfrutando de hasta cuatro claras oportunidades.
La primera oportunidad estuvo en las botas de Álex Rubio, quien se escapó por velocidad tras una peinada de Viveros. El disparo del ‘9’ se acabó estrellando en el lateral de la red (m. 12).
Tan solo tres minutos más tarde llegó la ocasión de J. Gaitán. El habilidoso futbolista amarillo encaró a su par en la izquierda, se perfiló y soltó un derechazo que pegó en el palo izquierdo (m. 15).
El asedio del Mini Submarino era total. Así, Viveros probó fortuna con otro potente disparo desde dentro del área que obligó a Rebollo a realizar una gran parada (m. 25). A falta de diez minutos para el descanso, otra ocasión de J. Gaitán y otra vez a la madera. Esta vez, el extremo izquierdo controló en el área y con todo a su favor envió el esférico al larguero. Auténtica mala suerte (m. 36).
Ya en la segunda parte, el partido fue más igualado. El conjunto catalán empezó a asomarse a la zona de peligro y David Albelda movió el banquillo en busca de los tres puntos. El marcador ya no se movería.
El próximo partido del Villarreal B será contra el Juventud Torremolinos (domingo, 30 de noviembre).







