

Pepe Palau, tres meses después de su lesión, sigue esforzándose para volver a dar patadas a un balón
Pepe Palau, jugador del Villarreal B, se rompía el ligamento cruzado anterior de su pierna izquierda el pasado enero. Tres meses después, el centrocampista alicantino solo piensa en su recuperación, asegurando estar “muy centrado”. Además, esta semana ha dado “un gran paso”: le han retirado las muletas. “Paciencia y mucho trabajo” es el lema del canterano.
Los primeros días de lesión y postoperatorio fueron difíciles de soportar, asegura Palau: “Al principio cuesta mucho asimilar la lesión. Es un palo muy duro, que ningún futbolista desea. Tienes mucho dolor, los días siguientes a la operación apenas puedes menearte. Hay que ser muy fuerte mentalmente para no derrumbarte”. Pero afirma que ver día a día la mejora de su rodilla es muy gratificante. “Los médicos dicen que progresamos bien y me alegro mucho de ver que la recuperación va por buen camino. Ves cómo poco a poco todo vuelve a la normalidad, que el trabajo da sus frutos y es muy satisfactorio”.
En momentos difíciles es muy importante el apoyo de tu gente, explica el alicantino: “Ahora te das cuenta quiénes son tus amigos. Para ir a cenar todos están cerca de ti, pero es en estos momentos cuando te das cuenta quién de verdad está a tu lado. Es muy complaciente ver toda la ayuda y cariño recibido”. Un apoyo esencial ha sido el de sus compañeros de vestuario que en todo momento se han preocupado. “No tengo ninguna queja de la plantilla. Son muy buen vestuario, siempre han estado conmigo. Saben de la gravedad de la lesión y no quieren que nadie pase por esto. A los veinte minutos de operarme, estaban todos en la habitación conmigo. Son pequeños detalles que hacen todo mucho más fácil”.
Otros jugadores del primer filial amarillo han sufrido también lesiones graves. Entre otros, Pablo González estuvo cinco meses y medio de baja y Jorge Ortí, está al igual que Palau, recuperándose de una rotura de ligamento cruzado. El centrocampista reconoce que es vital el apoyo que reciben unos de otros. “Otros jugadores que han pasado por lesiones similares te dan consejos que se agradecen mucho. Solo ellos saben por lo que estás pasando y saben transmitirte las cosas para tranquilizarte. Cuando se lesionó Ortí, me tocó a mí darle algunas recomendaciones y a mí me aconsejó Pablo. Es una rueda en la que nos ayudamos entre todos para facilitar la recuperación”.
El jugador del Mini Submarino no se pone fecha de vuelta. Solo quiere seguir trabajando bien para volver al cien por cien. Con una sonrisa en la cara afirma que en unos meses le veremos dando patadas a un balón. “La fecha de volver me la dirá mi rodilla. Yo no quiero apresurarme y volver a recaer. Cuando vuelva a jugar será porque estoy totalmente recuperado. No quiero tirar a la basura el trabajo realizado. Pero os aseguro que en unos meses me veréis jugando al fútbol”.







