

El lateral izquierdo murciano está siendo clave en el arranque del Villarreal B
Adrián Marín ha recuperado la sonrisa. El lateral murciano ha estado nueve meses en el dique seco por una lesión en su rodilla izquierda y ahora está volviendo a recuperar su mejor versión formando parte del Villarreal B, que es líder del Grupo III de Segunda División B.
“La verdad es que lo he pasado bastante mal. Las personas más cercanas a mí son las que realmente saben lo que he sufrido, sobre todo porque no sabía cuál era el problema. Es un situación muy mala que no se la deseo a nadie. Lo he pasado mal, pero gracias al cuerpo médico del club y a la gente que me ha apoyado estoy superando este bache”, comenta.
En concreto, Adrián Marín no jugó la temporada pasada desde el partido oficial del 4 de diciembre del 2014, en un encuentro correspondiente a la ida de la cuarta ronda de la Copa del Rey. El primer equipo Villarreal visitaba el estadio Ramón de Carranza para enfrentarse al Cádiz (1-2). Poco después se lesionó en la rodilla y no había podido jugar. Esta temporada, Adrián Marín ya lleva cinco partidos con el filial amarillo, reapareciendo en el duelo ante el Hércules de Alicante en el estadio José Rico Pérez (domingo, 6 de septiembre).
El lateral murciano, que no pudo superar las molestias tras aplicar todas las medidas conservadoras disponibles, fue operado a finales de mayo por el doctor Antonio Maestro en el Hospital Begoña de Gijón y todo fue según lo previsto. “Conforme pasan las semanas voy recuperando la forma y sobre todo las sensaciones. Después de tanto tiempo me cuesta, pero poco a poco estoy volviendo a recuperar mi nivel”, asevera.
Adrián Marín detalla cómo fue su lesión: “Me lesioné en la cara externa de la rodilla izquierda, donde se inserta el TCL, me rozaba un poco. Hemos tenido que recortar un poco el tendón y limar el hueso para que no rozara. De momento va todo genial. Poco a poco estoy volviendo a ser el que era antes de la lesión. Voy mejor de lo que esperaba después de tanto tiempo”.
El murciano mira al futuro con optimismo
Al joven defensa le ha tocado vivir la cara más amarga del deporte. “Llevo jugando al fútbol desde los 5 años y nunca había tenido una lesión tan grave. Ahora estoy agradecido por volver. Lo veía muy lejos y ahora estoy volviendo a disfrutar del fútbol. Cuando no pasas una lesión así no valoras la importancia de poder entrenar con normalidad. Gracias a Dios ya estamos dándole caña y estoy muy contento”, asegura.
Ahora se siente muy cómodo jugando con el filial amarillo, aunque entrena también con el primer equipo: “Con el filial estoy de maravilla. El primer día que bajé a entrenar después de la lesión vi que el ambiente en el vestuario era espectacular. Los compañeros siempre me han tratado de manera fenomenal. Se lo dije al míster, que parecía que llevaba con ellos desde la pretemporada. Una comodidad increíble. Esa afinidad se está traduciendo en los buenos resultados. Lo más importante es que haya un buen bloque. Además hay mucho talento y todos peleamos por el mismo objetivo. El trabajo nos está trayendo los resultados”.
Para el lateral zurdo, el Villarreal B no debe obsesionarse con el ascenso pese a ser el líder del Grupo III de Segunda División B: “El objetivo colectivo es ir paso a paso porque queda mucha Liga. Tenemos ambición, pero solo llevamos siete jornadas. Queremos ir sumando de tres en tres y si lo logramos estaremos todos muy contentos”.







