Un gol local en el tiempo de descuento deja al filial groguet sin un merecido triunfo ante el Real Madrid Castilla
El Villarreal B mereció la victoria en Madrid, pero acabó marchándose con el empate tras encajar un tanto en el tiempo añadido. Los de Miguel Álvarez fueron mejores que los blancos, pero un gol de Jacobo al final impidió la victoria grogueta ante el Real Madrid Castilla (2-2). Los goleadores del cuadro visitante fueron Etta Eyong y Víctor Valverde, en su primer partido con el filial amarillo.
Apenas tres minutos necesitó el Villarreal B para abrir el marcador en el Alfredo Di Stefano. Una genialidad de Etta Eyong, que se inventó un disparo desde 40 metros, ponía el 0-1 en el luminoso de Valdebebas.
Pese a la alegría del gol, anotar tan pronto no le sentó bien al Mini Submarino, que se echó atrás ante un Real Madrid Castilla que reaccionó con ímpetu y dejando sin balón a los groguets. En el minuto 15, los blancos encontraron el tanto del empate en una acción a balón parado. De cabeza, Jacobo ponía el 1-1 tras rematar muy liberado una acción de estrategia botada por Pol Fortuny.
A partir de entonces, se igualaron las fuerzas en el juego. El Villarreal B dio un paso al frente, empezando a ganar más duelos individuales. Antes del ecuador del primer tiempo, Diatta tuvo el segundo tanto en sus botas, pero su disparo desde el interior del área no encontró portería. A esa prometedora oportunidad grogueta, replicaron los de Raúl Gónzalez con un fuerte disparo de Víctor Fernández, que obligó a Iker Álvarez a rechazarlo con una gran intervención.
El duelo se marchó al descanso con empate a uno. A los 30 segundos del segundo tiempo, como ocurrió en el primer tiempo, el Villarreal B volvió a sorprender a los locales con un gol de Víctor Valverde. El atacante catalán -recién ingresado al campo- hizo gol en el primer balón que tocó como futbolista del Mini Submarino. Al descanso, Miguel Álvarez dio entrada al nuevo ‘9’ amarillo y a Rodrigo Alonso, en sustitución de Facu Viveros y Alassane Diatta.
Los amarillos firmaron un impresionante arranque del segundo acto. Poco después, Requena pudo hacer el 1-3, pero su disparo se marchó desviado. El Mini Submarino no fue capaz de anotar la sentencia y acabó pagándolo caro. En el tiempo añadido y tras una excelente segunda mitad, Jacobo volvió a saltar más que nadie en el área amarilla para rematar nuevamente con la testa y poner el 2-2 en el marcador. Un resultado que castiga mucho al conjunto de Miguel Álvarez, que mereció la victoria en el Alfredo Di Stefano.







