

Cuidarse para sentirse bien no es cuestión de un día y sí de cada día
Con el inicio del año llenamos nuestra agenda de propósitos con el objetivo de hacer de los próximos 12 meses un periodo de tiempo especial. Cuidarnos es también uno de los propósitos, y si podemos hacerlo de forma natural, mucho mejor. Seguir unas pautas de bienestar, alimentación y ejercicio, nos permitirá cuidarnos diariamente sin hacer grandes esfuerzos.
Una dieta equilibrada con todos sus nutrientes nos va a permitir enfermar mucho menos, y si además hacemos un poco de ejercicio y conseguimos que el estrés no nos gane la batalla cada día, estaremos haciendo un muy buen trabajo en beneficio de nuestra salud.
Es de vital importancia evitar la acumulación de toxinas en nuestro cuerpo, ya que ellas son las culpables de muchas de las enfermedades que sufrimos o incluso del aumento de peso. Para hacer frente a estas toxinas, nuestro cuerpo dispone de varios órganos especializados en la función de desintoxicación, como son el hígado, los intestinos, los riñones y la piel, así como el sistema cardiopulmonar. Pero para desintoxicar el organismo has de tener en cuenta dos cuestiones fundamentales: la primera intentar “no ensuciarlo” con tus hábitos, y en segundo lugar, apoyar la limpieza del mismo ayudando a los órganos encargados de esa función.
Para “no ensuciar” nuestro cuerpo es importante que la dieta sea rica en alimentos frescos y ecológicos, libres de pesticidas, plaguicidas y otros xenobióticos. Además es importante que incluyas en tu dieta productos ricos en fibra, como los alimentos integrales, ya que la fibra también contribuye a reducir la posible acumulación de toxinas y actúa como prebiótico.
Para ayudar a la desintoxicación del organismo, puedes apoyar la limpieza de éste mediante el ayuno. Si nunca te has atrevido a hacerlo, asesórate y llévalo a cabo en cada cambio de estación. Con una limpieza hepática, de riñón o intestino, notarás los beneficios en todo tu cuerpo: te notarás deshinchado, tendrás más energía, lucirás mejor piel y recuperarás un equilibrio generalizado en tu organismo. Empieza a conocer los efectos de la Chlorella, los Probióticos, el Cardo Mariano o el Boldo e introdúcelos en tu día a día.
Reduce la exposición de sustancias nocivas
- Practica ejercicio todos los días como yoga y/o camina, si es al aire libre mejor.
- Realiza ayunos en cada cambio de estación. Se trata de una de las prácticas terapéuticas más antiguas de la medicina. Hipócrates, padre de la medicina occidental, ya lo recomendaba en sus escritos como un medio para mejorar la salud.
- Duerme las horas necesarias.
- Evita cosméticos que contengan parabenos, triclosan, mercurio o aluminio, ya que estas sustancias se acumulan en nuestro organismo en forma de toxinas.
No dietas
Alimentarse bien durante una temporada no sirve de nada a largo plazo, lo importante es cuidarse durante todo el año. Por eso, si aprendemos a comer bien y saber qué alimentos reservar para ocasiones especiales, nos mantendremos en un peso óptimo.
Como propósito para el nuevo año, revisa tu despensa y desecha todo aquello que no sea saludable. Para evitar el exceso de azúcares de la dieta, mejor no compres bollería, helados ni refrescos azucarados y cambia el azúcar refinado por otros edulcorantes saludables como el Xilitol (azúcar de abedul) o la Stevia.
No abuses de la pasta blanca en la dieta, como el pan blanco o pizzas, y cámbiala por harinas integrales. Además ten mucho ojo con las grasas saturadas y controla la cantidad de carnes rojas o embutidos, que se recomiendan ingerir de forma puntual y no a diario. Y por supuesto, incluye verduras en todas tus comidas y aumenta la ingesta de fruta y pescado.
Si necesitas una ayuda para reducir el acúmulo graso y que a la vez te haga sentirte más saciado, podemos recomendarte algún complemento como la Garcinia cambogia, o ayudarte con el Café Verde de Terra Verda, que tiene citrus aurantium, que también contribuye al mantenimiento del peso.
Omega 3 salud a diario
Como buen propósito para este 2017 te aconsejamos que aumentes la ingesta de pescado azul, o en el caso de ser vegetariano, incluyas en tu dieta fuentes vegetales que proporcionen un alto nivel de Omega 3, como las semillas de chía, las semillas de lino y los frutos secos como las nueces.
Y es que por lo general, no llegamos a consumir la cantidad de omega 3 diaria recomendada, concretamente de los ácidos EPA y DHA, fundamentales para mantener los triglicéridos en sangre dentro de los niveles normales, entre otros beneficios. El aumento del consumo de estos ácidos grasos es algo necesario porque los necesitamos desde niños hasta adultos, ya que nos ayudan a mantener la salud cardiovascular y mental.
Para que te hagas una idea de la importancia del Omega 3 en nuestra salud, has de saber que se recomienda tomar diariamente al menos 250 mg de la suma de EPA y DHA porque colabora a mantener la función normal del corazón.
También es muy importante en el embarazo y lactancia. En estos periodos se recomienda la ingesta de al menos 200 mg de DHA, además de los 250 mg de EPA y DHA, porque contribuyen al desarrollo normal del cerebro y de los ojos, tanto del feto como de los niños lactantes.
Y al menos 250 mg de DHA diarios serían necesarios para el mantenimiento de la función del cerebro y de la visión.







