

El Infantil A es tercero en la Liga Autonómica y viene de ganar 0-7 al Alcoyano
El Infantil A está cuajando una gran campaña. A estas alturas se sitúa en tercera posición con 45 puntos (y solo 2 partidos perdidos), a tan solo cuatro del Levante UD, que es actualmente segundo en la tabla clasificatoria. Adrián Ibáñez, entrenador de este grupo de adolescentes de 13 y 14 años, señala la calidad de la liga, así como el gran papel de sus chicos. “La temporada está siendo buena. Es una liga muy fuerte, con un nivel alto y muy competitiva. Queremos acercarnos más al Levante UD, ya que solo tiene 4 puntos más que nosotros, pero hay que seguir trabajando y no obsesionarse con eso”. El preparador amarillo, de igual modo, destaca la capacidad de este grupo para sobreponerse a las adversidades. “Tenemos que ir paso a paso, pero no vamos a tirar nunca la toalla. Vamos a seguir peleando por ganar la liga hasta que las matemáticas digan que es imposible, ya que nunca sabes qué puede pasar”, apunta. El cuerpo técnico lo conforman, además, Pablo Pons (preparador físico) y Ferran Arderiu (segundo entrenador).
Desde el cuerpo técnico también se comenta el cambio que sufren estos chavales, que pasan de jugar en campos de fútbol 8 a hacerlo en terrenos de juego mucho más grandes, los de fútbol 11. “La mayoría de estos niños son de segundo año y ya tienen experiencia en la categoría, puesto que el año pasado ya jugaron esta competición con el Infantil del Roda. El paso de fútbol 8 a 11 es complicado. Por ejemplo, al principio se acercaban mucho al balón y se juntaban en espacios muy reducidos. Lo que intentamos hacerles ver, mediante las tareas que hacemos en los entrenamientos, es que abriendo el campo hay más probabilidad de éxito. Ellos también se dan cuenta de que tienen más fuerza, los pases los hacen mejor, tienen más velocidad y resistencia, etc.” manifiesta Pablo Pons, el encargado del aspecto físico.
El cuerpo técnico no descuida algo vital en todo futbolista: los estudios. “Lo que intentamos inculcarles es la importancia de los estudios, que es lo más importante. Nosotros somos educadores y formadores. Intentamos preguntarles por cómo les va en la escuela, qué tal las notas, etc. Les hacemos ver que el fútbol y los estudios son totalmente compatibles, y les ponemos de ejemplo a Adrián Marín, un chaval como ellos, que está con el primer equipo y está cursando una carrera. El deporte también es una vía para formar a los chavales”, exponen.
Los entrenadores destacan la buena materia prima con la que trabajan: “Tenemos un grupo de niños muy bueno y el club nos da todas las facilidades. Hay mucho potencial en este Infantil A, si no no estarían donde están. No sé si alguno llegará a ser profesional, pero el talento no lo es todo. Hay otros factores importantes como el esfuerzo, la constancia, el trabajo, la humildad, etc. que van a influir en ese largo camino y que tratamos de enseñárselos”, puntualizan.
En cuanto al Proyecto Wanda, el cuerpo técnico habla maravillas del mismo: “Tenemos tres niños con nosotros que están dentro del Proyecto Wanda. Es una experiencia nueva para nosotros y muy enriquecedora. Intentamos explicarles de la manera más sencilla que sabemos las tareas, porque hay que tener en cuenta que hablan otro idioma. Hay uno de ellos que entiende mejor el castellano y este se las explica a los demás. Lo que sí que nos ha sorprendido es que son muy listos, ya que su capacidad de adaptación a los ejercicios es muy rápida”, mencionan.
Asimismo, valoran positivamente la dinámica del equipo. “Ahora llevamos tres partidos ganando y la semana pasada vencimos 0-7 contra el Alcoyano. Pese a que el resultado es lo de menos, creo que hicimos nuestro mejor partido en la temporada”, manifiestan. También tienen palabras para el próximo partido, contra el Tavernes Blanques. “El Tavernes Blanques es un equipo con jugadores muy grandes. Son duros y suponemos que se encerrarán bastante. Si marcamos un gol pronto y hacemos nuestro partido y jugamos como sabemos, el partido seguro que será más cómodo para nosotros”, expresan.
Ibáñez tiene una misión principal, ayudar al desarrollo de los chavales: “Uno de los retos que nos marcamos es que al terminar la temporada, los jugadores digan “soy mejor jugador que el año pasado”, es decir, que hayan aprendido algo no solo como deportistas, sino también como personas”, finaliza. Un equipo que va lanzado hacia arriba a base de humildad y trabajo.







