
El equipo de Iñigo Pérez encadena su segundo triunfo consecutivo al doblegar al Levante con goles de Ayoze, Moleiro y Mikautadze
El Villarreal ya ha despegado. Los amarillos doblegaron al Levante (3-1) en un derbi con claro protagonismo groguet. Gracias a los goles de Ayoze, Moleiro y Mikautadze, el Submarino suma su primera victoria esta temporada en el Estadio de la Cerámica, después de un gran partido con el que zanja definitivamente un inicio irregular y encadena dos triunfos de mucho mérito antes del parón liguero.
El Submarino recibía al equipo valenciano en La Cerámica tras cosechar un balsámico y merecido triunfo en Málaga (1-3). Con la victoria en La Rosaleda, los de Iñigo Pérez se cargaron de confianza, dejando atrás una dinámica negativa en la que los groguets no habían logrado los resultados que buscaban.
Buscando esa imagen fresca y valiente que el equipo ofreció en la Costa del Sol, Iñigo Pérez repitió ante el Levante a 10 de los 11 futbolistas que fueron de la partida en el feudo malacitano. Únicamente Gueye -que metió un doblete- entró en el once sustituyendo al lesionado Comesaña.
El Villarreal entró al encuentro mejor que su rival. El equipo de Iñigo Pérez tuvo la primera oportunidad recién rebasado el minuto 3 de encuentro. Ayoze no logró conectar un buen remate tras un gran pase de Ilias Akhomach, que se marchó de su par en una fantástica acción individual dentro del área.
Cada balón para el hispano-marroquí era peligro asegurado para el Submarino. El ‘11’ amarillo era un puñal por la derecha. Cumplido el cuarto de hora, de sus botas volvió a nacer una buena oportunidad para abrir el marcador, pero Ayoze trató de prolongar el cuero en el primer palo, sin que nadie culminase la jugada.
El Levante también asomaría la portería rival en los primeros compases. Antes del minuto 20, el equipo de Luis Castro fabricó una oportunidad para adelantarse en La Cerámica. Fue Thiago Fernández, cedido por el club groguet, el que no encontró portería con un disparo en el área tras recortar a su marcador.
Pese al aviso levantinista, el Villarreal llevaba la batuta del encuentro y seguía llegando con peligro. Poco después, Ayoze no acertó en un mano a mano contra Ryan. El tinerfeño culminó sin éxito una transición iniciada por Moleiro tras una pérdida del equipo valenciano.
Antes de cumplirse la media hora de partido, Moleiro lo intentó con un disparo desde la frontal que no encontró portería. El ‘10’ amenazó desde fuera tras recibir una buena dejada de Alex Freeman, que había atacado la espalda de la defensa rival.
En el 38’, Ayoze volvió a acariciar el gol tras una fantástica acción del equipo por el perfil izquierdo. Muchas oportunidades para un delantero que acabaría viendo portería en el 41’. El ‘22’ amarillo superó a Ryan en un mano a mano tras quedarse solo después de una magnífica pared con Moleiro, al que el dorsal 10 le queda cada vez mejor.
La suerte seguía sin acompañar al Villarreal en La Cerámica. Al igual que contra el Dépor y Betis, el Levante reaccionó igualando el partido en solo un minuto. Con un remate acrobático de bella factura, Iván Romero puso el 1-1 en el marcador antes del tiempo de descanso. Un golpe anímico para el Submarino, al que el fútbol volvía a darle la espalda tras una excelente primera mitad.
Era momento de creer en el buen trabajo y seguir por la misma línea. Y precisamente eso hizo el Villarreal en el comienzo de la segunda parte. Saltó con confianza y mordiente.
En el 53’, Ilias Akhomach, en claro estado de gracia, se inventó una genialidad para habilitar a un Moleiro que no perdonó el 2-1. El tinerfeño superó a Ryan tras recibir un pase con la espuela del talento hispano-marroquí. Un auténtico golazo que puso en pie a La Cerámica.
Al recuperar la ventaja, el equipo de Iñigo Pérez demostró madurez, orden y criterio a la hora de circular el balón. El técnico amarillo dio entrada a Gerard y Mikautadze en un primer doble cambio y luego a Mouriño y Pepe en una segunda sustitución.
Solo un disparo de Toljan que desvió Mouriño y un cabezazo de Brugué, ambos en el minuto 83, amenazaron un triunfo que el Villarreal haría efectivo tres minutos después con un gol de Georges Mikautadze. El georgiano batió a Ryan después de recibir un gran pase al espacio de Alberto Moleiro, que cedió el cuero con celeridad tras una recuperación de Gerard Moreno.












