Centenary party
Vibrante, bonita, emotiva, histórica… casi 20.000 aficionados disfrutaron por todo lo alto de la fiesta del centenario del Villarreal CF en un Estadio de la Cerámica abarrotado y entregado que rememoró todas las épocas del club y la ciudad, en una celebración que contó con la participación de siete asociaciones, siete bandas de música de la provincia y siete artistas individuales, lo que supuso una puesta en escena en total de 600 personas. ¡Impresionante!
La 'Festa del Centenari' del 10 de marzo significó una representación artística de los 100 años de historia del club y la ciudad. El acto comenzó mostrando las raíces, el contexto social de los años 20' del siglo pasado –momento de la fundación del CD Villarreal-, con un homenaje a un icono de Vila-real como Francisco Tàrrega. Le prosiguió el 'Ball de l'Anguila' como tradición de ocio de la época, acompañados por la colla gegantera de Vila-real: Pasqualet, Marigracieta, Jaumet i Pinella.
La reconocida compañía de teatro de Vila-real, Xarxa Teatre, acompañó en la organización. Una vez representado el entorno, comenzó la parte histórica de la entidad, con la biografía del fundador José Calduch. Farmacéutico, visionario y apasionado por el deporte, Calduch llevaría el fútbol a su ciudad. Tras la refundación, en los 40', el club adoptaría el color amarillo como marca diferenciadora para siempre. El nombre definitivo, Villarreal Club de Fútbol, se adoptaría en 1954.
La llegada de Pascual Font de Mora marcó un punto de inflexión en el club. Jugador, directivo y presidente, se le considera el gran salvador de la época al profesionalizar la entidad. Con Font de Mora llegó el primer gran hito del club: el ascenso a la Segunda División en 1970. En aquel entonces, El Submarino Amarillo de Los Mustang cambiaría la historia del club con una nueva identidad. José Manuel Llaneza sería un directivo determinante en la era moderna del club. La pieza clave en la llegada de Fernando Roig en 1997, punto de inflexión definitivo. Roig consiguió lo que nadie imaginaba: el ascenso a Primera en su primer año. Entonces nació el himno oficial del club, al que Toni Pitarch dio letra y la Coral Sant Jaume, dirigida por Alfredo Sanz, la música.
Con Roig al mando y Llaneza como mano derecha, el Villarreal rápidamente se consolidó en la élite, se convirtió en el mejor equipo debutante en la Liga de Campeones al alcanzar las semifinales en 2006.
Con Roig al mando y Llaneza como mano derecha, el Villarreal rápidamente se consolidó en la élite. Una complicidad que se potenció cuando la canción del vestuario, Violeta, del cantante argentino Alcides, se transformó en la canción representativa de todos los groguets. Alcides, que viajó especialmente desde Argentina, fue uno de los protagonistas de la fiesta.
Sin embargo, en pleno apogeo, ocurrió lo inesperado: el descenso repentino a Segunda División. En ese momento, el presidente transmitió con seguridad el mensaje: 'Tornarem'. Esa canción de Lax'n'Busto emocionó a todos los presentes.
El regreso a la máxima categoría fue inmediato. El consejero delegado, Fernando Roig Negueroles, lideró el ascenso. El mayor logro deportivo del club se consumó con el primer título: la UEFA Europa League conseguida en Gdansk nada menos que ante el Manchester United. Fue el momento en el que la fiesta subió la temperatura y los capitanes Raúl Albiol, Manu Trigueros, Gerard Moreno, Dani Parejo y Pau Torres, junto con el presidente Fernando Roig, relucieron el trofeo ante los aficionados.
La noche tuvo como colofón al himno del centenario compuesto por Nacho Cano, acompañado de las voces de Amanda Digon y Dani Rosado, y con la música de siete bandas de música de la provincia. Y entonces apareció Kuve en el escenario para cantar el clásico de Mecano junto a Nacho Cano. ¡Felicidades, groguets!






