
Los de Iñigo Pérez superaron al Napoli gracias a los goles de Mikautadze, Mouriño y Oluwaseyi
El Villarreal ya sabe lo que es ganar en la Liga de Campeones esta temporada. Los amarillos vencieron al Napoli en una noche mágica de fútbol europeo en La Cerámica (3-1). El Submarino superó al equipo partenopeo, con remontada incluida, gracias a los tantos de Mikautadze y Mouriño en el primer tiempo y la sentencia de Oluwaseyi en el tramo final del choque. La Cerámica disfrutó y el Submarino estrenó su casillero de puntos con un triunfo de mucho prestigio ante su afición.
Los acordes del himno de la Liga de Campeones volvieron a sonar en el Estadio de la Cerámica. Por primera vez en la historia, Vila-real disfrutaba de la máxima competición continental dos años seguidos. Un hito deportivo importante para el club amarillo, que ha conseguido consolidarse como un habitual de las competiciones europeas en las últimas décadas.
El duelo ante los napolitanos correspondía a la segunda jornada del torneo. En el primer envite, el conjunto dirigido por Iñigo Pérez visitó al Borussia Dortmund. En Signal Iduna Park, los groguets cayeron por un ajustado y vibrante 2-3 en el que de ninguna manera merecieron irse de vacío de tierras germanas.
Para buscar el primer triunfo en Champions esta temporada, el Villarreal saltó al campo con un once reconocible y repleto de talento, conformado por Luiz Júnior en portería, una zaga formada por Mouriño, Pau Navarro, Renato Veiga y Carlos Romero, una sala de máquinas comandada por Gueye, Saliba y Comesaña y el talento arriba de Moleiro, Gerard y Mikautadze.
La igualdad no imperó mucho tiempo en La Cerámica. Pese al buen inicio groguet, el Nápoles se adelantó muy pronto en el marcador. Corría el minuto 7 cuando Rrahmani hizo el 0-1. El defensa del equipo italiano se escapó en el área y remató un centro desde la izquierda. En primera instancia, Luiz Júnior sacó una mano salvadora, sin embargo, nada pudo hacer para que el futbolista visitante enviase el rechace al fondo de la red.
Gran reacción al tempranero tanto napolitano
El Villarreal reaccionó en pocos minutos y tuvo dos oportunidades claras de equilibrar el resultado. Mikautadze tuvo la primera y la más clara. El georgiano no consiguió dirigir a portería un remate a un buen centro desde el perfil izquierdo. Poco después fue Gueye el que probó fortuna con uno de sus tradicionales disparos desde fuera del área. Por desgracia, el obús del senegalés se marchó más allá del poste.
Los groguets controlaban el juego y seguían llegando a la portería rival. En el 18’, Renato Veiga buscó sorprender a Milinkovic-Savic con un disparo de más de 30 metros. Pese a la distancia, el balón rebasó por poco el larguero.
El Submarino estaba mereciendo el gol y no iba a tardar en llegar. Recién alcanzado el ecuador del primer tiempo, Georges MIkautadze haría el 1-1 (m. 23). El talentoso delantero georgiano tiró de astucia y peleó un mal pase de la zaga italiana hacia su portero para anticiparse, sortear al meta rival y con mucha calidad clavarla casi sin ángulo el balón en la portería.
El Villarreal se sentía capaz de darle la vuelta al gol del cuadro italiano. En el 26’, solo tres minutos después del primer tanto, el equipo de Iñigo Pérez convertía el 2-1. Mouriño se internó hasta la frontal para soltar un zapatazo impresionante. Con ese disparo, colocado y potente, el uruguayo hacía justicia a lo exhibido en el campo, poniendo al Submarino con ventaja en el marcador.
En el tramo final del primer tiempo, el Villarreal mantuvo el dominio y se marchó por delante al descanso. Los segundos 45 minutos empezaron con ritmo y los abrió Saliba con una oportunidad de hacer el tercero. El canadiense cazó una prolongación con la testa de Comesaña a un balón largo de Veiga y buscó batir al portero del equipo partenopeo, pero su disparo no encontró la portería rival.
En el 55’, el Submarino volvió a la carga. Una magnífica acción individual de Alberto Moleiro dentro del área despertó el fervor en la grada. El canario buscó a Mikautadze que esperaba para embocar el tercero, pero la zaga rival sacó el balón en el último suspiro.
A partir de la hora de partido, Iñigo Pérez refrescó el equipo, dando entrada a Oluwaseyi, Freeman y Foyth. Músculo, ritmo y entrega para afrontar el tramo decisivo del partido.
A diez minutos del final, el Napoli apretó en busca del empate. En el 80’, Luiz Júnior se hizo grande, ganándole la partida a Hojlund en un mano a mano. Renato Veiga también sacó un par de balones de mucho peligro.
Oluwaseyi rubrica el gol de la sentencia
Lejos de echarse atrás, el Villarreal fue a por le tercero. En el 87’, Tani Oluwaseyi hizo el 3-1 al definir con mucha calidad tras un pase de Saliba. Con el tanto, el canadiense sentenciaba la contienda y le daba al Villarreal su primer triunfo en la Champions. Una victoria muy esperada tras la última participación del equipo en la máxima competición continental, en la que no logró sumar de tres durante toda la fase liga.












