El Villarreal B y el CE Europa se reparten el botín de un partido memorable
Un partido de los que recuerdas toda la vida. Villarreal B y Europa se repartieron los puntos en lo que fue una auténtica oda al fútbol (3-3). Los amarillos firmaron una excelente primera mitad y llegaron a ponerse 0-2, pero el equipo local reaccionó antes del descanso con un gol olímpico. En la segunda parte, el Europa volvió a igualar el resultado antes de que Nizar irrumpiera desde el banquillo para volver a adelantar a los groguets. Con un nuevo gol olímpico, el equipo barcelonés convirtió el 3-3 poco después de que el propio Nizar enviara el balón al poste y Rubén Gómez acabara erigiéndose en el héroe del partido al parar un penalti en el 96’. Una auténtica locura.
El equipo de Albelda firmó un inicio de partido fulgurante, abriendo el marcador en tan solo 90 segundos. Albert García adelantó a los groguets a las primeras de cambio. El delantero de Viladecans superó a Flere en un mano a mano tras dibujar un desmarque que sorprendió a la línea defensiva del Europa.
El Villarreal B fue muy superior a su rival en los primeros compases. En el 17’, la volvió a tener Albert García. El atacante catalán tuvo un nuevo mano a mano con el cancerbero local, que esta vez salió airoso del duelo ante el jugador amarillo.
Ordenado sin balón e incisivo con él, el Villarreal B ponía en apuros a su rival. Bonafé perdonó el segundo tanto ante un Flere, que volvió a salvar los muebles del equipo barcelonés. Más adelante, Hugo pecó de excesiva generosidad al buscar a José Gaitán en un nuevo mano a mano que sacó Campeny de forma providencial al despejar el cuero cuando le iba a llegar al jugador malagueño del Villarreal.
La sensación era que el filial amarillo podía hacer el 0-2 en cualquier momento. Y así fue. Ahora sí, José Gaitán hizo el 0-2 para ampliar una renta que se estaba quedando muy corta en Can Dragó. El malagueño interceptó un mal pase de la zaga local, se zafó de Flere y la puso en las mallas.
La superioridad grogueta era muy notable, pero el Europa supo reaccionar y recortar distancias antes del descanso. Por mediación de Escoruela, el Europa marcó un gol olímpico en el sexto minuto de tiempo añadido. Un tanto psicológico, con el que revirtió la dinámica y las sensaciones.
Enfilar el camino de los vestuarios con 1-2 tras una primera parte magnífica no le sentó bien al equipo groguet, que, después del descanso, encajó el gol del empate. Al poco de la reanudación, Vacas mandó a la red, casi sin oposición, un centro colgado desde la izquierda. 2-2 en Can Dragó.
Lo que parecía un nuevo golpe anímico para los de Albelda acabó convirtiéndose en una buena reacción. Tras el empate, el valenciano hizo un doble cambio, dando entrada a Arnau Forés y Nizar. Este último, en su primer contacto con el balón, hizo el 2-3. Finalizó con calidad una genial transición de los groguets.
El gol obligó a los locales a salir a buscar a los amarillos, que resistieron con estoicismo las acometidas del equipo catalán. Cumplido el ecuador del segundo tiempo, Isma Sierra sacó bajo palos el gol del empate de los locales en una acción de saque de esquina. Más tarde, Rubén Gómez sacó una mano prodigiosa y providencial a Jordi Cano, que trató de recortarle.
En el tramo final, Nizar tuvo el 2-4. Perdonó estrellando su disparo en el poste y respondió el Europa haciendo el tercero. Adnane hizo el 3-3 con un sorprendente segundo tanto olímpico. Ver para creer.
En el tiempo añadido, sufriría el Villarreal B ante un Europa envalentonado. En el último suspiro, la colegiada del partido señaló penalti a favor del equipo local. Desde los once metros, Rubén Gómez le negó el gol a Jordi Cano. Una locura.
Como en el partido de la primera vuelta, al final, un empate a tres para el recuerdo.











