
El Juvenil A se dejó el alma durante 120 minutos, pero no pudo hacerse un hueco en semifinales
El Juvenil A tenía un gran reto por delante: acceder a las semifinales de la Copa del Rey contra un Deportivo que solo había perdido un partido en competición liguera. Los groguets lucharon contra viento y marea, forzando la prórroga y dejándose el alma durante 120 minutos, pero no pudieron seguir soñando con la Copa (3-4).
Todo se puso de cara muy rápido para los de David Cifuentes con el tempranero gol de Mario Linares, que batió a Lemos a placer tras el pase de la muerte de su compañero en ataque Christian Ferreres. No obstante, los visitantes no pondrían las cosas nada fáciles.
Cuando mejor estaba el conjunto amarillo, empató el equipo gallego aprovechando Mendes un rechace dentro del área pequeña tras una buena parada de Adri Suárez. Al cabo de pocos minutos, Villaverde, en una buena jugada individual, sorprendió disparando a la cepa del poste cuando parecía que iba a centrar y anotó el segundo para el conjunto coruñés.
Antes del descanso, Luis Quintero se sacó de la manga un pase mágico para Requena, que remató a puerta y paró Lemos. Con este resultado, se llegó al descanso.
El Villarreal no se rindió y fue a por al remontada desde el primer minuto de la segunda parte. Poco tardó en llegar el empate con un buen gol de Dani Requena, el más listo de la clase en la jugada recogiendo un balón al que no se acercaba nadie en la frontal y haciendo la internada hasta marcar.










