
El Submarino concede un gol en el tiempo añadido y firma tablas ante el RC Celta
Un gol en el último suspiro privó al Villarreal de la victoria en Balaídos (1-1). Los groguets exhibieron su versión más competitiva ante un Celta que rescató un punto en el tiempo añadido con un testarazo de Borja Iglesias, que neutralizó un precioso gol de Nicolas Pepe.
Después de dos solventes triunfos en casa ante Oviedo (2-0) y Girona (5-0), el Submarino viajaba a Vigo para disputar su primer encuentro este curso lejos del Estadio de la Cerámica. Los de Marcelino querían lograr el tercer triunfo consecutivo y rubricar un inicio liguero perfecto antes de llegar el parón.
Para lograrlo, debían sorprender al Celta de Claudio Giráldez, un equipo que vuelve a Europa nueve temporadas después y que buscaba lograr la primera victoria esta temporada tras empatar ante Mallorca y Betis lejos de Balaídos y caer en Vigo frente al Getafe de Bordalás en la primera cita del campeonato.
No iba a ser un objetivo fácil para los de Marcelino, que llegaban a Galicia con ausencias importantes en la parcela ofensiva. Sin Gerard ni Ayoze, aunque con un Tani Oluwaseyi recién llegado, que se sentaba por primera vez en el banquillo groguet.










